jueves, 20 de noviembre de 2008 Buscar

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Ficha Técnica God of war

Ficha Técnica God of war

GÉNERO BEAT’EM-UP MITOLÓGICO
PAÍS EE.UU.
COMPAÑÍA SONY C.E.
DESARROLLADOR READY AT DAWN
DISTRIBUYE SONY C.E.
JUGADORES 1
ON-LINE NO
TEXTOS/VOCES CASTELLANO
WEB ES.PLAYSTATION.COM

PSP

God of war, chains of Olympus

15/04/2008

Leolo

God of war, chains of Olympus

Si quieres saber en qué líos estuvo metido Kratos antes de comenzar su andadura en PS2, no te pierdas su aventura en PSP.

8.9

En apenas unas cuatro o cinco horas de juego se han condensado los acontecimientos vividos por Kratos antes de su debut en PlayStation 2. Un interesante ejercicio de adaptación del control a las restricciones impuestas por la confi guración de botones de PSP y, al mismo tiempo, de interpretación libre -casi explicación, podríamos decir- de la mitología griega.

Como siempre que una franquicia de semejante calidad cambia de formato, se han alzado voces críticas. Algunos lumbreras de la más respetada crítica videojueguil han argumentado que Ready At Dawn, encargados de desarrollar God of War: Chains of Olympus, nos ha dejado un juego menor en comparación con las dos entregas para PlayStation 2. Es un argumento que sólo se sustenta si tenemos en cuenta la duración de la aventura. Y para ser un juego de consola portátil, no está nada mal (la duración). Los jugadores más peleones y diestros en lucha griega pueden llegar al Templo de Perséfone en unas cuatro horas netas, que si se tienen en cuenta las veces que es necesario repetir algún final boss que otro y los típicos problemas de atasco mental que suelen aparecer ante los puzzles, pueden llegar a sumar de seis a nueve horas brutas «machacando» los botones de PSP.

Por otro lado, Chains of Olympus es un título tan bien construido que transgrede la norma de brevedad que suele darse al tiempo dedicado a un juego portátil (entiéndase en cada partida). ¿Por qué? Pues simplemente, porque engancha de tal forma que seguirás jugando aunque ya hayas llegado a tu estación. Nada ni nadie será capaz de detenerte hasta que averigües qué está atormentando a Kratos en los más profundo de su alma.

Terapia regresiva
Como si el mismísimo Brian Weiss hubiera sometido a una regresión a nuestro héroe, una serie de hermosas imágenes estáticas irán desvelando los entresijos del pasado del Fantasma de Esparta. Y por lo que se puede deducir no son unos recuerdos muy agradables, pero sirven para darle continuidad al desarrollo manteniendo en vilo al jugador.

El otro cebo para mantenernos pegados a la consola es la misma mecánica que ha hecho grandes a las dos entregas de PlayStation 2. Un completísimo catálogo de combos, magias y movimientos especiales que se cierra con lo que ha terminado por convertirse en una de las señas de identidad de God of War, las típicas secuencias de botones mostradas en pantalla. La verdad es que, exceptuando algún problemilla con la perspectiva, que en algún caso llega a dificultar un salto, o cuando Kratos se convierte en una pulga apenas visible en pantalla, Chains of Olympus se comporta como una máquina perfectamente engrasada y lista para jugar.

Su intensidad también contribuye a que parezca un juego corto, como demuestra su comienzo demoledor: después de combatir contra el tremendo basilisco en Ática, los siguientes enemigos parecerán poca cosa.

De cualquier forma, el juego no deja de sorprendernos en ningún momento. Ya sea con la aparición de alguna bestia mitológica, con un fl ashback revelador o con un espectacular paisaje. Este último aspecto es uno de los más destacados de God of War: Chains of Olympus. Ready at Dawn ha utilizado la versión 2.0 del motor gráfico de Daxter, para recrear Ática y el Hades con una delicadeza y una contundencia que no tiene comparación con juego alguno del catálogo de PSP. La cantidad de enemigos que se mueven en pantalla, en algunas ocasiones con múltiples efectos gráficos, no afectan al rendimiento del hardware, dejando que todo transcurra sin incidencias con una suavidad a prueba de bombas. De hecho, podría decirse que, al día de hoy, God of War: Chains of Olympus forma, junto a Silent Hill Origins, un tándem indispensable para PSP.

Un valor añadido al trabajo de Ready at Dawn es que el juego ha sido doblado al castellano. Y no por tratarse de una versión portátil se ha escatimado en medios, porque la calidad es la misma que en PlayStation 2. La voz de la narradora es reconfortante y da mayor peso épico al argumento -sobre todo teniendo en cuenta que entiendes lo que te están contando, sin tener que perder el tiempo en leer unos subtítulos interminables-.

La otra cara del apartado sonoro, la música que acompaña la aventura de Kratos, también se encuentra a la misma altura de exigencia técnica y creativa que el resto del juego. El tono épico llega a ser exorbitante, con magistrales detalles, como la melodía que va a atormentando al protagonista hasta que recuerda que es la misma con la que su hija solía deleitarle.

No cabe duda de que jugar con auriculares será fundamental para tener una experiencia completa. Es más, si eres un afortunado poseedor de una PSP Slim&Lite puedes conectar la consola a la televisión. Las texturas «cantarán» una vez ampliadas, pero el juego mantendrá el tipo con bastante soltura.

Otro aspecto en el que Chains of Olympus recompensa al jugador es que tiene reservado un jugoso apartado de extras. Como los Desafíos del Hades (que se activan al completar el juego por primera vez), cinco pruebas en las que habrá que cumplir determinados requisitos. Por ejemplo, quemar 50 enemigos utilizando la magia Efret, o acabar con 20 adversarios sin que te toque ninguno de sus ataques. Una vez completadas se desbloqueará un nuevo traje, McKratos, un vídeo y arte conceptual de los entornos del juego. A este pack de contenidos adicionales hay que sumar imágenes de los personajes, un nuevo modo de difi cultad, películas sobre el desarrollo del juego, sobre los estudios de Ready at Dawn y más trajes para Kratos.

No es país para «abuelos»
Quizá uno de los puntos donde God of War: Chains of Olympus puede encontrar más resistencia a la hora de jugarlo es en su nivel de exigencia. No es una aventura de acción para jugadores casuales ni abuelitas afi cionadas al Brain Training. La curva de aprendizaje permite al jugador ir familiarizándose con los controles y asimilar poco a poco los movimientos que se van adquiriendo con las órbitas rojas recogidas tras cada combate. Pero quienes estén acostumbrados a aporrear botones para liquidar monstruos sin prestarle mucha atención a lo que sucede en pantalla, aquí lo van a pasar francamente mal.

En Chains of Olympus se hace absolutamente necesario permanecer atento a los movimientos del adversario. Si nos limitamos a atacar a la desesperada, nos quedaremos estancados una y otra vez. Hay que aprender a defenderse, conocer con que enemigos conviene esquivar los golpes que rompen nuestra defensa y que dejan un hueco para un ataque sorpresa, y no fallar cuando se desencadena una secuencia de botones. Los que ya se hayan batido en estas lides en las dos primeras entregas, se sentirán mucho más familiarizados con este tipo de control y con lo que supone jugar un God of War.

En cualquier caso, si consigues dominar el arte del combate con Kratos te sentirás como un titán, y tu mejor recompensa será nada menos que vencer a la reina del Inframundo, Perséfone, en el fantástico combate fi nal que nos depara la culminación del juego. ¿Que el juego puede resultar algo corto? Es posible, pero si todos los títulos que pecan de breves son tan buenos e intensos como este, bienvenidos sean. Mientras tanto, en la redacción seguiremos deleitándonos con este aperitivo del cada vez más inminente estreno de God of War en PlayStation 3.

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