Hablamos de Dead Head Fred hace meses: en Xtreme177, con una inestabilísima pero muy prometedora beta entre las manos, nos mostrábamos entusiastas ante un arcade que despedía bilis, humor negro, diálogos inteligentísimos y una sencilla pero interesante mecánica de juego. El protagonista, un detective de los años cincuenta decapitado y revivido intenta recuperar su cabeza. Para ello, intercambiará unas cuantas que tiene disponibles: un cerebro en un bote, un tiki, una cabeza de muerto, cada una con sus características. Dejando aparte cierto caos en las secuencias de acción, Dead Head Fred es un título pulidísimo y que brilla muy alto por dos obvias virtudes. Primero, la variedad de la mecánica, que va alternando plataformas, acción y hasta videoaventura clásica, en una estructura relativamente libre y abierta. Segundo, su extraordinaria ambientación, guión y sentido del humor, capaz de tomarse las chorradas que cuenta muy en serio. Como los clásicos.