Así lo afirma un periódico holandés, Volksrant, en un artículo a propósito de la secuela que Guerrilla Games está ya preparando para PS3. Por lo visto, la compañía ha contratado nada más y nada menos que a 120 desarrolladores, y se espera que el presupuesto de la producción supere con creces la de la última película de Paul Verhoeven, Black Book (sobre la 2ª Guerra Mundial, por cierto). La cual ha resultado ser la más cara de la historia del cine holandés, costando unos 21 millones de dólares. Parece ser que gran parte del coste de producción del juego se irá en trabajos de localización, con versiones en 20 idiomas.