Lo que son las cosas. Un género tan endogámico como el rol, en el que salirse de las normas y esquemas preestablecidos puede acarrear lapidación, es también un sector que encuentra beneficio y alborozo cuando se rompen esos presupuestos. Un título que se salga del esquema héroe atribulado + ambientación tolkienesca + desarrollo clásico suele ser garantía de innovación, buen argumento y horas de diversión. Con The world ends with you, Square Enix se ha lanzado de cabeza a la piscina. Y mira tú, resulta que había mucha agua...
The World Ends With You es el Battle Royale de los videojuegos. Neku, el protagonista, es un jovenzuelo desabrido que sólo encuentra desencanto en el mundo que le rodea. Pero el destino tiene grandes planes para él, al igual que para otros imberbes muchachos. Todo lo que rodea al protagonista parece normal, salvo que la gente le ignora por completo. Además, surge un grupo de demonios que pueden dañarle, pese a ser invisibles para el resto de personas. Neku se ve obligado a forjar un pacto con Shiki, y asi participar en El Juego. Este reto consiste en superar una serie de pruebas en un tiempo límite. El premio: no ser borrado de la existencia.
No hace falta ser Ken Loach (Dios nos libre de semejante privilegio, ugh) para ver los elementos de denuncia social con los que juega The World Ends With You. La alienación del adolescente, que es ignorado por quienes le rodean. La amistad, como lazo de unión que permite enfrentarse a los problemas. Y, quizás más asociado a la la situación de los jóvenes nipones (extrapolable a los de todo el planeta, si cabe), cómo la presión del entorno exige que cada persona entregue lo mejor de sí mismo, a riesgo de acabar con ella si resulta ser demasiado débil. Un trasfondo y mensaje muy alejados de la fórmula habitual en el rol. Para bien o para mal, la fi losofía emo ha llegado a los vi-deojuegos. Sigh...
Chapas y colegas
Sigamos con este recorrido de dentro hacia afuera. Está claro que en el núcleo de TWEWY late un argumento muy por encima de otros títulos roleros. Pero, ¿y sus mimbres? Soberbios, señora. El juego podría haber optado por un desarrollo clasicote, con combates por turnos y el ocasional uso del stylus para activar una magia. Pero en lugar de eso, nos regala un sistema de juego innovador, que aprovecha a tope la doble pantalla de Nintendo DS. Y que, para darnos dos tazas de caldo, permite controlar a dos personajes de manera simultánea.
Neku es el eje principal de la acción, que transcurre en la pantalla táctil. Cada vez que entremos en combate, podemos desplazarle por todo el escenario a golpe de stylus. Al tocar sobre un enemigo podemos activar el ataque, el cual se basa en diversos movimientos con el lapicero: un toque rápido, una estocada, una sucesión de golpes, trazar una línea... Estos ataques difi eren según la chapa (o pin) que usemos en cada momento. Hay decenas de chapas distintas, cada una con un ataque peculiar, pero sólo podemos usar un número limitado de ellas en combate. Con todo, se puede alternar entre cada ataque a toda velocidad... algo indispensable, dada la habilidad creciente de los enemigos que debemos eliminar en cada combate.
Mientras, en la pantalla superior controlamos a nuestro aliado. Por medio de la cruceta, podemos introducir comandos similares a los de un juego de baile, que se traducen en los diversos ataques de ese personaje. Manejar a la vez a Neku y a su compañero puede parecer un galimatías, pero con un poco de práctica resulta sencillo. Y tiene sus recompensas: si alternamos los ataques entre uno y otro guerrero, enlazaremos combos para causar más daño al enemigo, así como vistosos ataques combinados que dejarán frito al jefe más valiente.
Vida en Shibuya
Del corazón al esqueleto, y ahora al exterior. Otro punto fuerte en el encanto de The World Ends With You es su ambientación. Con una estética deudora de Jet Set Radio (otro juego de juventud rebelde), encontramos personajes iguales a cualquier adolescente de hoy, a la moda y recorriendo las calles de Shibuya. Móviles, tiendas de comida, SMS, conexión wi-fi ... todos los elementos de la juventud perfectamentre reflejados. Tampoco se descuida el sonido, de los mejores de DS. Elementos que hacen casi perfecto a este juego, que aúna innovación, mensaje y diversión. Sí, todavía nos queda esperanza...