Nintendo DS
The World Ends With You
Maldita sea. Justo cuando mirábamos con recelo a square enix por su secuelitis, la compañía nipona va y se lanza a la piscina con un juego rabiosamente original, profundo y muy innovador.
En una época en la que las compañías apuestan por lo conocido y lo seguro, son bienvenidas las propuestas diferentes. Un hecho incluso sorprendente si hablamos de Square Enix, habituados desde un tiempo a esta parte en lanzar versiones, conversiones, secuelas, derivados... Por suerte, The World Ends With You se sale de esta norma. Cierto es que mantiene todos los presupuestos del RPG Square, tanto en mecánica como en su argumento; incluso se puede observar el parecido de sus personajes con los protagonistas de Kingdom Hearts. Pero ahí terminan las semejanzas, ya que estamos ante un producto fresco, único y repleto de atractivo. Neku Sakabara es el protagonista de esta aventura. Pero lejos de los estereotipos del aprendiz de héroe, Neku es como cualquier chaval de hoy en día: de estilo desenfadado y pegado al móvil. Y ese es el primer detalle que une juego y jugador: las reacciones de Neku. El muchacho se ve obligado a participar en The Reapers Game, una especie de Battle Royale organizado por estos siniestros personajes. Neku tiene siete días para realizar una serie de tareas, o de lo contrario fi nalizará su existencia. Neku, que despierta desconcertado en medio de Shibuya (una de las muchas localizaciones reales en las que transcurre el juego) descubre que es invisible para el resto del mundo, aunque gracias a una chapa puede leer las mentes de cuantos le rodean. En cambio, El Ruido -el sobrenombre que tienen los enemigos de la aventura- sí que puede detectar a Neku y, por supuesto, atacarle.
El mensaje que plantea esta situación es evidente. The World Ends With You habla de la alienación de los adolescentes, de cómo sus problemas parecen ajenos a todos los demás, que siguen con sus vidas sin detenerse a mirar. Con estos cimientos no sorprende la profundidad que alcanza el argumento de esta aventura, que trata sin rodeos temas como la inseguridad, la responsabilidad, la búsqueda de la propia identidad, el sentimiento de culpa... Una serie de situaciones con las que es inevitable empatizar.
Porque no estamos ante héroes medievales o guerreros futuristas, sino que estas situaciones son vividas por unos chavales muy parecidos a los de hoy día. Colegas que no pueden vivir sin el móvil, su comida basura o sus kedadas. En principio, todo esto puede parecer un poco desesperanzador, ¿no? Suerte que el propio desarrollo del juego plantea la solución. Si Neku quiere sobrevivir, es necesario que realice un Pacto con otro de los concursantes de este juego. Sólo dos aliados que unan sus fuerzas pueden atacar al Ruido.
¡Revolución!
Para movernos por Shibuya basta con pulsar el stylus en la dirección que deseemos, pero el combate es mucho más elaborado. Cada vez que Neku y sus aliados se topen con un enemigo, los monstruos aparecen en ambas pantallas de la consola. Neku y su compañero comparten la misma barra de energía, y se desplazan por el escenario con cortos movimientos del stylus. Para combatir es preciso recurrir a las Chapas, cada una de ellas dotada de un poder distinto, y hay nada menos que 300. Son ataques de todo tipo, cada uno de ellos con su propio patrón de movimiento: pequeños golpes en la pantalla, dibujar círculos con el stylus, trazar formas... hay incluso varios pins que requieren usar el micrófono.
Y todo esto sólo para Neku, ya que también es preciso controlar a su compañero... ¡de forma simultánea! Aunque parece difícil, un mínimo esfuerzo permite hacerse con la mecánica de combate. El segundo personaje es controlado por medio de la cruceta, introduciendo las direcciones indicadas en pantalla, de forma muy similar a un minijuego musical. Y, cómo no, Neku y su aliado pueden efectuar ataques combinados: teclea primero los movimientos del segundo personaje, toca después la pantalla táctil, y disfruta del espectáculo que diezma a los enemigos.
¿Confuso? Puede. Pero la gente de Jupiter Team Corp ha tenido a bien premiarnos no por tener cuatro manos, sino por nuestros reflejos. Si Neku realiza un ataque con éxito, una luz verde parte de él hasta su compañero. Cuando efectuemos un golpe con el aliado, la luz regresa a Neku, y así sucesivamente. Si mantenemos esta cadena de aciertos, el daño que reciban los enemigos aumenta progresivamente. Un peculiar partido de tenis que incrementa la emoción de las batallas. Antes de que te des cuenta habrás olvidado las difi cultades de control del principio, y desearás enlazar combos cada vez más rápidos y poderosos.
Los reflejos se combinan con la estrategia, una vez nos acomodamos al sistema de combate. Neku puede llevar hasta seis Chapas consigo, si bien muchas de ellas tienen el mismo patrón de ataque. Por tanto, y para evitar confusión, conviene elegir el pin más adecuado antes de entrar en faena. Y ni por esas el juego deja tirado al usuario. Podemos ajustar la velocidad de las batallas, la capacidad de reacción del enemigo y hasta el nivel de difi cultad en pleno combate. Además, y en una tendencia cada vez más agradecida, en The World Ends With You no hay combates aleatorios: nosotros elegimos siempre.
El juego también adapta los esquemas roleros a los nuevos tiempos. Podemos ganar experiencia e items vía wi-fi , conectando con otro usuario del juego o simplemente con alguien que tenga una DS encendida. Además, es posible comprar en las tiendas de Shibuya para equipar a Neku con la ropa más de moda. Si conseguís que vuestra apariencia pegue con el pin, vuestro nivel en combate será superior.
Magia comprimida
El despliegue visual del que hace gala The World Ends With You supera a casi todo lo visto en Nintendo DS, y eso que estamos ante gráficos 2D. El estilizado aspecto de los protagonistas, cada uno de ellos perfectamente reconocible gracias a su apariencia, choca con el de los enemigos. Animales surrealistas o criaturas sombrías son el contrapunto perfecto a nuestros héroes, en una clara simbología de Bien contra Mal, o de adolescentes modernos que afrontan sus problemas cara a cara. Pero si entramos en el apartado sonoro del juego, sólo podemos recurrir a la explicación sobrenatural. En un mínimo cartucho los programadores han logrado incluir frases completas, perfectas puntillas de los personajes en momentos clave o situaciones distendidas (probad a dar una porción de tarta a un compañero). Más que eso: la selección musical es sin duda la mejor banda sonora escuchada hasta hoy en la portátil de Nintendo, superior incluso a la de juegos de consolas domésticas actuales. The World Ends With You ofrece una selección de magníficas canciones de J-Pop y JRock, que se graban a fuego en nuestra mente. Hablamos de temas vocales completos, con una nitidez diáfana.
No podrás dejar de jugar a The World Ends With You. Sus protagonistas se convertirán en tus amigos, y querrás saber cómo les va, si han tenido buena suerte... y en Jupiter Corp lo saben, por lo que, tras concluir el juego, repetirás hasta descubrir toda la historia. Y todo gracias a esta arriesgada apuesta en forma de cartucho. Todo parece indicar que The Word Ends With You podría ser uno de esos títulos que, realmente, conforman la materia de la que están hechas las leyendas.