martes, 06 de enero de 2009 Buscar

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Turning Point: Fall of Liberty

GÉNERO WWII PASADA DE ROSCA
PAÍS EE.UU.
COMPAÑÍA CODEMASTERS
DESARROLLADOR SPARK UNLIMITED
ONLINE
WEBS codemasters.com/turningpoint/index.php

 

A Fondo

Turning Point, fall of liberty

09/04/2008

Dr. Boiffard

Turning Point, fall of liberty

Si los nazis hubieran invadido los Estados Unidos, nunca habrían sido tan poco contundentes

6.9

Cuando probé la beta de Turning Point hace unos meses, vi unas cuantas cosas que me esperanzaron bastante. El nivel inicial del juego, en el que contemplamos la ciudad de Nueva York con el cielo copado por los zepelines nazis y los mastodónticos rascacielos cayendo estrepitosamente como si de un 11 S de proporciones bíblicas se tratase, me causó bastante buenas impresiones, pese a no tener un pulido gráfi co en condiciones. El diseño de niveles en vertical prometía un soplo de aire fresco, y de hecho en los primeros niveles lo consigue en parte. El problema es que prácticamente todo lo bueno que Turning Point ofrece se acaba precisamente ahí. La calidad del juego va decayendo a lo largo de su desarrollo, hasta alcanzar unas cotas bastante decepcionantes.

Un guión más que decente
El principal atractivo del juego, un argumento bastante trabajado que nos sitúa en una línea histórica alternativa donde Churchill no sobrevive a su accidente de taxi de 1931, los nazis acaban ganando la guerra en Europa y al fi nal los americanos se ven invadidos por los alemanes en mitad de la década de los cincuenta, colma de sobra las esperanzas puestas en él y es prácticamente lo único que da al juego un mínimo de interés. La historia que rodea a nuestro protagonista, Dan Carson, un civil que se convierte en el héroe de la Resistencia, es bastante interesante y deja espacio para algunos momentos más que memorables, como cargarse al mismísimo Presidente (colaboracionista) de los Estados Unidos o volar la Casa Blanca por los aires. Si bien el guión, sobre el papel, es lo más atractivo que muestra el juego, el resultado fi nal tampoco alcanza demasiada fuerza por culpa de un diseño de niveles bastante mediocre y una narrativa cosida en él a trompicones, a base de cut-scenes demasiado cortas y otros elementos in-game que generalmente no disimulan lo más mínimo su función de condicionadores pavlovianos. Lo que más dota a la historia de genuino epicismo es la banda sonora de Michael Giacchino, que logra maquillar en muchos momentos las considerables lagunas narrativas que deja el diseño del juego.

Jugabilidad sin chicha ni limoná
Hay dos puntos en la jugabilidad con los que Turning Point pretendía desmarcarse del resto de shooters. El primero son ciertos elementos de plataformeo que permiten pasar a una vista en tercera persona a la hora de subir escaleras y escalar por los edificios. Si bien en los niveles que transcurren en Nueva York esta habilidad está bastante bien integrada en el diseño de niveles y permite explorar con bastante acierto el espacio vertical de la ciudad de los rascacielos, la cosa se termina ahí y en los niveles de Washington y Londres esta habilidad se abandona prácticamente por completo. El otro elemento es la posibilidad de forcejear cuerpo a cuerpo con los enemigos, pudiendo tomar a los soldados nazis como escudos humanos o matarlos a leches sin desperdiciar balas. Estas habilidades son bastante útiles en algunos momentos y, especialemente la posibilidad de usar al enemigo como escudo humano, sí que consigue dotar a Turning Point de algo de personalidad. Desgraciadamente, es demasiado poco para lograr compensar las enormes carencias del juego.

Las prisas son muy malas
Aunque el aspecto visual ha mejorado algo respecto a lo que pudimos ver en la beta de hace unos meses, los gráficos siguen manteniendo unos altibajos continuos, alternando algunas partes al exterior muy detalladas y vistosas con otras sin pulir lo más mínimo, que parecen sacadas de shooters de finales de los noventa. La duración de Turning Point es bastante corta, aunque realmente llegaría a unos niveles ridículos si no fuera por uno de los peores repartos de puntos de guardado que se han visto nunca, que logran desesperar a cualquiera incluso en los niveles de dificultad más  bajos. Cabría pensar que tan nefasto reparto de puntos está realmente ahí para alargar la corta duración del juego. Sin embargo, Turning Point también muestra una serie de bugs demasiado vistosos, como cadáveres que se quedan fl otando en el aire, enemigos que tiran granadas a sus propios compañeros o cámaras que se vuelven locas durante los forcejeos en sitios cerrados.

El sabor que deja Turning Point es agridulce, ya que podría haber sido mucho más de lo que al fi nal es. Tiene una ambientación más que decente, algunas ideas bastante buenas que al fi nal no se explotan lo suficiente, y un argumento por encima de la media, pero el resultado final es decepcionante. Buena parte de sus fallos son claramente debidos a una considerable falta de tiempo de desarrollo. Quizá sea porque las prisas por llegar a una fecha de lanzamiento demasiado prematura o infl exible han hecho sacrifi car un mayor pulido gráfi co y un mínimo de testeo, que hubiera solventado los vistosos bugs. O quizá la culpa sea de otras manías chorras, típicas en la industria, como la introducción de un Modo On-line que, pese a cumplir de sobra, es completamente prescindible en shooters cuyo punto fuerte es el argumento del modo campaña. Y más aún cuando éste está lleno de fallos y altibajos.

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