miércoles, 20 de agosto de 2008 Buscar

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Ficha Técnica Rice Driver Grid

Ficha Técnica Rice Driver Grid

GÉNERO SIMULADOR DE CARRERAS ARCADE
PAÍS REINO UNIDO
COMPAÑÍA CODEMASTERS
DESARROLLADOR CODEMASTERS
DISTRIBUYE CODEMASTERS
JUGADORES 1-12
ON-LINE
TEXTOS/VOCES CASTELLANO / CASTELLANO
WEB WWW.RACEDRIVERGRID.COM

 

 

A Fondo

Race Driver Grid

27/06/2008

Chiarafan

Race Driver Grid

¿Un juego de coches que pretende recuperar la diversión de los juegos de coches? ¿Cuándo la habíamos perdido? ¿Y por qué no nos habíamos dado cuenta?

8.8

Ya lo decíamos hace tiempo, cuando analizamos la última entrega de la saga Colin McRae (primo hermano del juego que nos ocupa): Codemasters, veteranísima compañía británica (y muy british, además) había dado un volantazo a la forma de entender los videojuegos de la que hasta hace poco hacía gala. Durante muchos años su nombre había estado asociado a la simulación más rigurosa, a la búsqueda del realismo con no demasiadas concesiones a la diversión pura y dura y, admitámoslo, al aburrimiento en algunos momentos. Sin embargo, su reciente y próximo catálogo confirma que esta política ha cambiado sustancialmente, han dejado de lado en cierto modo los managers y demás para ofrecer otro tipo de productos (Overlord, Turning Point) alejados de lo que nos tenían acostumbrados. Y con sus sagas más veteranas, como el citado simulador de rallies o el que nos ocupa, han realizado un ejercicio de reinvención que puede que no guste del todo a los fans más acérrimos (los menos), pero que sin duda atraerá a un público mucho más amplio.

Víctima de la moda
La saga Race Driver (o Toca Touring Car, como se la conocía en sus orígenes) siempre se había caracterizado por presentar pruebas de conducción extraídas de la realidad, con esos «turismos potenciados» que pueden verse en las madrugadas de Tele5. Un control extremadamente exigente y un realismo casi absoluto eran sus señas de identidad. Cuando pasó a llamarse Race Driver, la serie incluyó más disciplinas motorizadas y un sistema de control algo más ligero. Pero para su debut en la nueva generación (o generación actual, que ya es hora) han revolucionado todas las bases del juego.

Para empezar, existen cantidad de pruebas diferentes protagonizadas por otros tantos tipos de vehículos de cuatro ruedas: desde las típicas carreras a varias vueltas a competiciones de derrapes al más puro estilo Project Gotham, pasando por duelos en trazados montañosos nipones (como en Initial D, ni más ni menos) o unos «derbys de destrucción» que hasta hace poco serían impensables en esta saga. Y lo mismo ocurre con los circuitos. Aunque se siguen incluyendo los «realistas-perososos » trazados reales de competición como el de El Jarama, se han añadido recorridos tan excitantes como las calles de San Francisco, Milán o Shibuya en Tokio.

Pero sin duda el apartado referente a la jugabilidad ha sido el más beneficiado en esta revolución. El Modo Principal de juego calca el de Colin McRae DIRT (incluso en lo referente a los estilosos menús y la sexy vocecilla en castellano que te guía a través de ellos). Una especie de simulación de la carrera profesional de un piloto, con tres territorios (EE.UU., Japón y Europa) donde competir y varias pruebas en las que participar en todo momento. Conseguir dinero para formar tu propio equipo (podrás contratar a otros corredores y vigilar tus finanzas y todo) y reputación para ir abriendo nuevas pruebas será tu obsesión principal en esta forma de juego. No es que sea especialmente novedoso, pero resulta lo sufi cientemente profundo y libre para atrapar por completo a cualquier jugador.

¿Y qué pasa con el control? Pues que sigue siendo exigente, pero de otra forma. Altísima velocidad, coches de maniobra fácil (aunque diferenciada según la clase) y muchos, muchos choques se mezclan para crear unas carreras en las que acabarás hecho pedazos (de forma espectacular, eso sí) la mayoría de las veces. Afortunadamente el juego no te obliga a ganar siempre, y además se ha incluido la posibilidad de hacer retroceder el tiempo para volver al punto anterior a donde metiste la pata. Sin esto, el juego sería un infierno.

Las posibilidades multijugador son muchas y están bien implementadas, y el apartado gráfico está en la línea de lo que pudo verse en Colin McRae DIRT, es decir, excelente. Puede que su nueva aproximación a la conducción haya «traicionado» en cierto modo el espíritu de la saga, pero para viajes a poca velocidad por anodinos recorridos ya tenemos los autobuses interurbanos, ¿no?

 

 

 

 

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