jueves, 20 de noviembre de 2008 Buscar

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Ficha técnica Shenmue

Ficha técnica Shenmue

GÉNERO TU VIDA MEJORADA
PAIS JAPÓN
COMPAÑÍA SEGA
DESARROLLADOR AM2
DISTRIBUYE SEGA
JUGADORES 1
ON-LINE SI
TEXTOS CASTELLANO
WEB www.shenmue.com

 

 

No future

No future

Aunque Shenmue fue un estupendo vendeconsolas en el 2000, dando un buen empujón a Dreamcast tanto en Navidad como en Acción de Gracias (en Estados Unidos, se entiende), el juego es considerado como un fracaso comercial dados los disparatados costes, no compensados por las ventas globales. Shenmue 2 corregía defectos y aumentaba logros, además de aligerar la trama fundiendo varios capítulos en un único juego, pero llegó a la consola de Sega cuando ésta daba las boqueás. Un último balón de oxigeno llegó con el lanzamiento de la secuela para Xbox, pero el fracaso fue rotundo. Tantos varapalos dejaron a Suzuki desalentado ante la idea de una tercera y última entrega. Pese a la presión de los fans, el juego tiene todas las papeletas para no aparecer nunca... Si bien Sega no tuvo reparos en enfangarse con esa perversión llamada Shenmue On-line, inédito en Occidente.

 

 

10 razones de 10

10 razones de 10

1 PERO MIRA QUÉ CARAS, POR DIOS
La expresividad facial nace (y casi muere) gracias al motor gráfico de este juego.

2. LA VIDA A TU ALREDEDOR
Desde los transeúntes hasta el tendero gruñón o las bandas de matones. Aquí empezó todo.

3 PUEDES SER UN BUEN CHICO...
Realiza recados o ayuda a tu vecinita a criar a su gatito. Hazlo para limpiar tu conciencia.

4 ...O SER UN TÍPICO ADOLESCENTE
Gástate la paga en los recreativos, juega al billar o gástate las perras en fi guritas de Sega.

5 PELÍCULAS PRIMIGENIAS
Shenmue creó, moldeó y reventó los Quick Time Events. Luego vendrían los imitadores...

6 A TRABAJAR
¿Esperabas que el trabajo fuese divertido? ¡Despierta y huele el café, Niño Casual!

7 LA CUARTA PARED SE RESQUEBRAJA
Que no te extrañe sentir frío cuando nieve en el juego o inquietud en las calles noctunas.

8 YOKOSUKA AÑOS 80
Visita una recreación fi dedigna de esta zona japonesa, tal y como era hace veinte años.

9 FINALAZO
Carrera en moto, pelea contra docenas de enemigos a la vez y, como no, un enorme Continuará.

10 NUNCA VOLVERÁS A VER ALGO IGUAL
Ni siquiera Shenmue 2, con toda su maestría, iguala la experiencia de jugar a esta maravilla.

 

 

10 sobre 10

Shenmue

18/01/2008

Shenmue

Hubo un tiempo en el que las promesas se cumplían y se lograba sorprender al jugador. Fue la era dorada en la que nació un juego irrepetible.

10.0

La manzana le cayó en la cabeza a Yu Suzuki cuando visitaba China, en 1994, buscando material de inspiración para Virtua Fighter 2. Pero encontró mucho más, una idea para una gran aventura que sería conocido como Project Berkley, un RPG exclusivo de la saga de lucha pero que logró escindirse para crear una nueva franquicia.

El artesano Suzuki cogió una Saturn e hizo lo imposible con sus procesadores: crear un detallado entorno tridimensional de enormes dimensiones. Suzuki aplicó todos los trucos aprendidos con las entregas de Virtua Fighter para esta consola o los gestores de gráfi cos transparentes de Burning Rangers. Era enorme, era un hito… para una consola agonizante. Saturn llegó a su ciclo final de manera prematura sin poder acoger este juego.

Suzuki coge todos los bártulos y comienza a trabajar con Dreamcast, consola que le ofrece muchas más posibilidades, pero sobre todo una que le permitía estar más cerca de su ideal: expresividad facial extremadamente realista para el grupo de protagonistas y sincronización labial para que no fueran simples bustos parlantes.

Entre 1998 y 1999 Yu Zuzuki comienza a lanzar cebos a una audiencia de por sí impaciente: el disco de material gráfi co incluido en Virtua Fighter 3, la demo What is Shenmue?... Y por fin, a finales de año, el juego es lanzado en Japón, llegando después de un año a Occidente.

«¿Recuerdas a Zhao Sun Ming? El hombre que mataste...»
Finales de los 80. Ryo Hazuki regresa a casa para asistir a una escena que le marcará de por vida. Un misterioso luchador le reduce de un golpe y comienza una descarnada pelea con Iwao, el padre de Ryo. Lan Di busca un espejo, que obtiene de Iwao con malas artes justo antes de acabar con su vida.

Como muchos de los grandes héroes, Ryo emprende una búsqueda, la del padre ausente. ¿Conseguirá su venganza suplir esa ausencia? Difícilmente, pero es interesante ver cómo el asesino de su progenitor, Lan Di, se convierte en el nuevo centro del universo del protagonista, un reemplazo siniestro que es la nueva fi gura paternal en la que Ryo se mira.

Ryo deviene en héroe trágico, ya que nunca logrará cumplir su cometido ni enfrentarse a Lan Di. Pero esa es otra historia. Por ahora, Ryo se embarca en una odisea doméstica que le lleva por el camino de la adolescencia a la edad adulta, forjando un carácter amable y heroico mientras busca pistas sobre el misterioso pasado de su padre. Ryo quiere ser todo lo que Iwao fue, pero al mismo tiempo no quiere ser él, un presunto asesino.

«Si alguna vez necesitas ayuda, busca al Maestro Chen»
El desarrollo de Shenmue se basa en cuatro apartados básicos (sin que el paso de uno a otro suponga una alteración), todos ellos pioneros en el mundo de los videojuegos y fusilados hasta la saciedad en el futuro por una cantidad ingente de títulos.

Los Quick-time events, con su resurgir en la actualidad, son escenas interactivas en las que es preciso pulsar una serie de botones tal y como se indica en pantalla. Son secuencias divertidas que potencian el componente épico y cinematográfico de esta superproducción para consola. Los combates propiamente dichos tienen lugar en el modo Free Battle, con un sistema de combates basado en el de Virtua Fighter. Pese a su gratifi cación en forma de combos para el experto en enlazar juggles y capones, no es éste un procedimiento al alcance de cualquier jugador. Una vez más hay que recordar el mundo en el que nos encontramos y quién es el protagonista: un joven que practica cada día las artes marciales. El entrenamiento en el dojo permite desbloquear nuevas técnicas, así como familiarizarse con los botones y entonces… la catársis: nos hemos convertido en un luchador de verdad, capaz de enfrentarse a varios enemigos de forma simultánea.

Y finalmente está la exploración, la vida de Ryo, el modo Free Quest. Shenmue es el primer juego que da una verdadera sensación de libertad al jugador. Un momento tan impagable como coger con nuestras propias manos una grabadora, una cinta, colocar ésta dentro y escuchar su contenido, produce una sensación inédita e irrepetible para cualquier otro título. Gracias al View Mode podemos activar una vista en primera persona que permite interactuar con cualquier objeto, cogerlo y examinarlo. Una invitación a hacer lo que queramos, a ir donde nos apetezca. A vivir, en suma.

Libertad sí, pero vigilada. Al lógico límite temporal (muy holgado, pero presente) para llevar a cabo nuestros objetivos, se une el desarrollo de la vida del resto de los personajes, los cuales no están ahí para complacernos, sino que tienen sus propios quehaceres que pueden interferir con los nuestros.

La moral oculta
Por ejemplo, si vamos de Don Importante en un billar para obtener información y probamos a lograr una carambola en la mesa de juego, un fallo supondría en otro juego la oportunidad de repetir hasta lograr el objetivo. En Shenmue no es así: se nos pone de patitas en la calle y se nos dice «anda, vuelve mañana cuando estés más fresco, majete».

Obviamente, y por más que doliera a su creador, era preciso satisfacer a algunos jugadores de atención nada pausada, y se nos permite acelerar el tiempo para alcanzar los objetivos que se nos plantean. También contamos con una agenda en la que aparecen las pistas más básicas para lograr avances. Es un confort inmerecido, y el jugador que decida sumergirse en esta experiencia notará cierta culpabilidad al aprovechar estos elementos: son una opción, no una obligación, y si prescindimos de ellos (es decir: si actuamos como haríamos en la vida real, por nuestros propios medios), lograremos ver el sentido completo del juego y disfrutar mucho más de esta aventura.

Y así, nos encontramos que la realidad rige la continuidad del resto de elementos: informadores que están echando la siesta, tenderos que cierran cuando se pone el sol, llamadas de teléfono a deshora… Shenmue plantea un sutilísimo pero, en la práctica, extremadamente efectivo sistema de valores que nos conduce a cambiar nuestra conducta, amoldándonos a la de nuestros vecinos. Esto es lo que se conoce como abrirse paso en la vida.

A nuestro alrededor la vida tiene lugar con total naturalidad. El sistema Magic Weather System crea bellas transiciones entre la noche y el día, así como una climatología siempre cambiante, y de forma natural: una mañana nublada puede desembocar en una tarde lluviosa, o la nieve que vemos de noche dar paso a un día soleado. No hay dos partidas iguales, si bien el amor de Yu Suzuki por el detalle es tal que la meteorología está basada en la de Yokosuka durante 1986 y 1987, cuando transcurre el juego.

La magia de lo cotidiano
Shenmue
es en sí mismo un prodigio de los videojuegos. No hablamos de su calidad técnica o jugable, sino del juego en sí. Es quizás el único juego que ha estado a la altura de unas expectativas desmesuradas, colmándolas en demasía para muchos usuarios que, tal vez, no estaban listos para él. Shenmue es realidad matizada, mejorada, pero no diluida.

En la vida real no nos embarcamos en una búsqueda de venganza a base de artes marciales, ni podemos acelerar el tiempo o buscar un espejo místico. Shenmue no es un camino de rosas, sino que empapa su desarrollo de una maravillosa cotidianidad, su mayor logro y el más incomprendido. Es el único juego que nos da la oportunidad de vivir una vida muy similar a la real, pero con añadidos que la convierten en una aventura. Es magia y épica con los pies firmemente anclados en la tierra.

Y en un mundo donde la vida sigue un curso ajeno a la del protagonista, donde la realidad resquebraja las texturas para imponerse, es imperativo afrontar momentos pausados, incluso difíciles. El jugador poco avispado, deslumbrado por el despliegue técnico de Shenmue, puede pensar que todos los retos que le plantee el juego han de ser peleas multitudinarias, carreras en moto o QTE. Es decir, momentos de pirotecnia visual y jugable.

Y aquí es donde entra el componente cotidiano, pero lo hace como un desafío, un nuevo obstáculo que forja el carácter del héroe para alcanzar un ansiado fi nal. Ryo, para conseguir su billete de salida, tiene que trabajar. Y su cometido es tan fascinante como el de trasladar cajas con un montacargas en el puerto. Es aburrido, es lento, pero es necesario y lógico para alcanzar un cometido, tanto en nuestro mundo como en este lugar virtual.

Cuando alguien juega a Shenmue por primera vez y comparte su experiencia, las sensaciones son siempre similares: la sorpresa al ver el nivel de detalle en la secuencia inicial. La impaciencia por sumergirnos en la aventura. El mareo ante la cantidad de posibilidades. La emoción al avanzar y lograr progresos. Shenmue es un diamante creado por un accidente irrepetible y el Canto del Cisne más maravilloso que haya podido conocer cualquier consola.

 

 

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